Cyma R 484 – Tavannes con Cymaflex 1953

Cyma Watch Co. en asociación con Tavannes Watch Co, creó su propio sistema antichoque a comienzos de la década de 1950 que bautizó como Cymaflex.

El calibre Cyma 484, también de mediados de la década de los 1950 ya lo traía incorporado.

Este calibre tiene varias peculiaridades como veremos más adelante, y a pesar de algunos puntos débiles en su diseño refleja una construcción de gran calidad y unos acabados excepcionales.

Se presentó un candidato algo desangelado pero que conservaba íntegros todos sus elementos a falta de agujas.

El calibre Cyma 484 se fabricó primando el tamaño del equilibrio y se le proporcionó un gran volante que supuso la reestructuración de todos sus elementos.

La regulación de la pinza viene dotada con su tornillo.

La caja, con sus generosos 20 micrones de chapado ha soportado bien el paso de sus casi 60 años de antiguedad.

Retirada la esfera, se muestra el sistema de remontuar, y una vez más compruebo que no se escatimó en el diseño y la calidad de los elementos que lo componen.

Una peculiaridad que me ha llamado la atención es la fijación del chatón del rubí con esa pieza en forma de «C» que la sujeta.

Comienzo el desmontaje retirando en primer lugar el equilibrio.

Como veremos más adelante, en este calibre, la rueda de centro ( de minutería ), no está situada en el centro y se encuentra desplazada para dejar espacio al gran volante.

Debido a esto el barrilete está alejado del remontuar, en consecuencia el rochete y la rueda de canto se encuentran también excesivamente separados, por lo que se diseñaron dos ruedecitas intermedias adicionales que conectaban el rochete con la rueda corona.

Este sistema es el eslabón más débil de todo el calibre, ya que las tres ruedas sufren desgaste al dar cuerda, pudiéndose romper dientes con el transcurso del tiempo.

Retirado todo el puente del barrilete y la rueda y piñón de canto.

Retiro el rodaje.

Retiro ahora el puente que esconde la rueda de trasmisión de fuerza a la rueda de centro ( arriba a la izq.) desplazada a un lado, y que también ancla el piñón que compone la chaussé.

Del otro lado desmonto el remontoir con sus ruedas de trasmisión, resorte del tirete, bascula, etc….

El muelle de la báscula se ha diseñado como una fina barra que cumple perfectamente su función.

Retirado el puente de la rueda de centro queda a la vista el piñón de la chausse que sirve de piñón de trasmisión de la fuerza del barrilete al rodaje.

Limpio y engraso el muelle real que se encuentra en buenas condiciones.

Y una vez limpios todos los elementos comienzo el montaje y la lubricación.

Remontoir.

Coloco chaussé y fijo el tirete con su tornillo.

Coloco ruedas de trasmisión de la minutería con su puente, y fijo el muelle y la báscula.

Y coloco piñón corredizo con la rueda de canto, la cual tiene otra peculiaridad al tener los dientes del engranaje helicoidales.

La rueda intermedia entre el diminuto piñón de la chaussé y el resto del tren de rodaje permite un gran equilibrio y un perfil bajo sin reducir la robustez del mecanismo.

Funcionamiento.
La rueda de minutos «A» no está unida al piñón «B» de la chaussé como tradicionalmente, sino que se mueve a través de una rueda intermedia «C«.
La tercera rueda «D» (no mostrada) se lleva concéntricamente a C.

Una vez más alabo la calidad de fabricación del mecanismo, ya que el puente del rodaje ha encajado a la primera con una facilidad tremenda.

Recompongo el puente del barrilete y dispongo las ruedas para su montaje.

Una vez instalada el áncora, y antes del montaje del volante, coloco rueda de la horaria con su talco e instalo la esfera.

Y finalmente instalo el volante, dando carga al mecanismo y comprobando el correcto funcionamente del mismo.

Instalo el mecanismo en su carrura.

Es el turno de las agujas, que por suerte, he localizado sin mucho esfuerzo.

La tapa trasera la he pulido a conciencia ya que no llevaban grabados.

Y queda finalizado con su nuevo plexi.

Le he colocado una correa tradicional de color negro y hebilla dorada.

Y este es el resultado final.