Cauny Prima Cal. Unitas 176

La pieza que presento, fue literalmente recolectada de la tierra de un mercadillo, junto a otras piezas de igual o peor aspecto .

Es un Cauny Prima y en su interior lleva un calibre UNITAS 176 similar al ut 376 y antecesores del más conocido y popular UT 6310.

En la web apenas hay referencias al UT 176, aun siendo un calibre popular y muy utilizado en la década de los 50 como claro competidor de su homólogo AS 1130.

La historia de la marca Cauny Prima es larga y aunque arranca en la segunda década de principios del siglo XX en Suiza, tiene posteriormente una marcada conexión con la Peninsula Ibérica.

Cauny fue fundada en 1927, en La Chaux de Fonds, en Suiza, por un mayorista español de relojes, y desde el comienzo de la producción en 1928, los relojes de la marca Cauny estaban destinados principalmente a este mercado español.

Curiosamente, el nombre de Cauny parece haber sido tomado de un pueblo homónimo en Francia. La compañía pasó por varios cambios de título y podemos seguir esos cambios tal como ocurrieron a partir de 1950.

En 1951, la empresa figura como "M. Grebler" y una segunda empresa, Redia Watch Company, figura en la misma dirección.

En el registro de Cauny Prima, el 13 de enero de 1953, Cauny figura como " Cauny Watch, propiedad de la Sra. Mireille Grebler", en La Chaux de Fonds, y en 1966, poco antes de la desaparición de la empresa, encontramos "Mireille Grebler, Cauny Watch Company ".

Mientras desaparecía de escena a fines de lesa década de 1960, víctima como otras tantas de la crisis del cuarzo, la marca Cauny reaparece en España a principios de la década de 1970. La marca a su vez fue registrada en 1966 por Danzinelli Tatiana en La Chaux de Fonds, esta vez  figura como propiedad de United Time SL en Carretera del Plantío en Madrid en 1971, y estaba inscrita con Andre Laager, Brugg en 1973.

Tanto la caja como el bisel presentaban deterioros irrecuperables en el antiguo cromado, prácticamente desaparecido o picado.

El mecanismo, a pesar de estar inoperativo y con gran acumulación de suciedad, parecía conservar sano el eje del volante y la espiral con buena salud.

Al comenzar a desmontar la pieza lo primero que compruebo es que la caja ha sido donada por un Cyma, o bien la tapa fue reciclada para esta caja de un antiguo Cyma.

Compruebo que es imposible sacar la tija, al no poder aflojar el tornillo del tirete, por lo que comienzo a desmontar con el mecanismo montado retirando los elementos con sumo cuidado.

Retiro volante, puentes del barrilete, del rodaje y del áncora.

Al poder sacar un poco el mecanismo, basculando hacia un lado y otro, puedo soltar los tornillos de la esfera y retirarla para dejar al descubierto la parte interior del calibre.

Aquí compruebo el problema originado por la entrada de agua por el hueco de la tija, que oxida sin piedad todas las piezas del remointor.

La pequeña rueda que transmite el movimiento del piñón corredizo al cañón de minutos está literalmente soldada por el óxido.

La empapo en aceite 3 en 1 y la dejo actuar unos días para que afloje el óxido.

Los piñones de las ruedas del rodaje también tienen bastante cúmulo de óxido que he de tratar mecánicamente, con mucho cuidado.

La rueda de canto  y el piñón corredizo las he limpiado a fondo y el óxido aportado por la tija ha ido desprendiéndose.

El tornillo que ancha el rochete en árbol del barrilete ha partido dentro del árbol, por lo que se ha sustituido por uno nuevo.

Afortunadamente los Unitas de la familia de los 6310 comparten estas piezas y ha sido fácil encontrar el repuesto.

Una vez limpio todo el mecanismo en el baño de ultrasonido con alcohol isopropílico y retirado los óxidos del calibre comienzo con el montaje.

Puente del barrilete y rochete limpios.

Piezas del remointor.

Rodaje

Pletina limpia lista para el aceitado

Los ejes donde van las ruedas de trasmisión del remointor ha sido limpiado cuidadosamente.

Comienzo montando la Chausse y el remointor.

Aquí aporto la anterior imagen de cómo estaban estas piezas.

Finalmente el calibre limpio y montado con tija nueva, de una unitas 6310.

Calibre listo para recibir la esfera.

La caja se ha lijado con lana de acero y pulido con discos de fieltro con dremen y pasta de pulir metales, que le ha retirado la costra de óxido del latón y restos de cromado ennegrecido, dejando los restos de cromado brillantes y el alma de latón de la carrura de color dorado brillante, al igual que el bisel de latón.

Finalmente el calibre instalado dentro de la caja y en funcionamiento.

Le he pulido el plexi original que traía en mal estado, y a pesar de las micro-grietas que se aprecian con la lupa, a cierta distancia no se notan y queda bastante translúcido y brillante.

Se le han colocado agujas nuevas de la serie UT176 de 14´´.

Le he dejado el segundero que traía y la esfera no se ha tocado, ya que cualquier actuación sobre la pátina amarillenta sería estropear irremediablemente la esfera y borrar las grafías que descansan sobre esa pátina.

Procedo a barnizar la caja y el bisel con barniz de incoloro de metales, que protegerá la caja de la humedad y del aire, y evitará así la oxidación del latón.

Finalmente he terminado la restauración de esta pieza. Y este es su resultado.

El dorado de la caja con el dorado de la nueva corona de la tija queda, perfectamente a juego.

Le he colocado una antigua correa de piel de lagarto que le acompaña con el estilo clásico de la pieza.